
“ Existió aquisito cerca de Pasto un par de casados que tuvieron un guagua al cual llamaron Pastor, el taita era vago y la mamá una completa carisina, estos solo vivían echados durmiendo que a tanto hacer criaron a ese pobre guagua, pero éste guagua cuando fue grande les dijo a sus taitas que quería aprender a leer y a escribir, pero ellos le dijeron que estudiar era una tontería, que fuera a coger la pala para que gane plata y les lleve comida, pero él no les hizo caso y decidió ir a la escuela y cuando aprendió a leer y a escribir una carta a los taitas donde les decía que él no quería ser como ellos y que se iba para otro lado a buscar otra vida”.